sábado, 25 de agosto de 2018

Somos su obra en proceso

0 comentarios



“un tesoro que llevamos en vasos de barro, para que nadie ponga en duda que su extraordinario poder viene de Dios y no de nosotros” (2 Corintios 4:7)

A veces como creyentes se nos olvida que somos lo que Dios destino para nuestras vidas, porque en nosotros hay un propósito, dejamos que las palabras de otros, lo que piensan de nosotros o los errores que hemos cometido nos definan como personas, cuando en verdad eso es algo que nos lleva en ocasiones a caer en un estado donde perdemos nuestra fe.

Somos procesados por Dios, como vasos de barro, cada día lleno de pruebas, dificultades, problemas ya sea en el trabajo, en casa, entre familiares, entre socios, negocios, y otros. No podemos ignorar que la vida nos persigue, pero debemos comprender que nosotros somos los que decidimos afectarnos.

Hace unos meses tuve la oportunidad de ayudar a una madre soltera, con tres hijos, entre esos un bebé, le brinde mi ayuda, mi apoyo, le di lo que quizá no podía alcanzar, no por interés alguno, sino más bien por el amor que les llego a tener a los niños, pero lamentablemente ayude, y termine destruyendo muchas relaciones por causa de eso, e incluso en el área financiera.

Nosotros no entendemos muchas veces que a las personas no les podemos dar todo el tiempo los panes y los peces, debemos enseñarles a pescar y a elaborar el pan, Dios mismo dice en su palabra que “Maldito el hombre que en el hombre confía” (Jeremias 17:5) y con esto no me quiero dar a entender que, no podamos ayudar a otros, sí podemos ¡Claro que sí! Pero debemos comprender algo: No podemos salvar todo, y no podemos ser responsables de los errores de otros.

No estoy en desacuerdo con los ministerios y personas que ayudan a otros, pues nuestro deber es ayudarnos unos a otros, pero debemos motivar a las personas, a enseñarles ligeramente a tener fe, si nosotros personalmente somos procesados, moldeados y capacitados por Dios, todos pueden, los que están donde están es porque fue su decisión quedarse estancado, no existe la pobreza más que en la mente.

Yo he sido testigo de cómo Dios puede bendecir, pero también de como Dios puede quitar, y sino entendemos que todo lo que hoy estamos pasando es solamente un examen donde estamos siendo probados para concluir con una calificación excelente, Dios no desea hijos mediocres, Él fue quien creo que éxito, y eso es lo que anhela en nosotros como sus hijos, nuestro Padre ha vencido ¿Qué te detiene a vencer si tienes a Dios? ¡EL MÁS GRANDE!

No te enfoques en la prueba, en el proceso o en la situación difícil, enfócate en Dios, no desperdicies tu tiempo en queja, que eso no te quite el sueño, busca la voz de Dios y créelo que Él tarde o temprano cumplirá tu propósito en ti, porque Su poder es más fuerte que cualquier ola, adversidad que puedas pasar.


viernes, 24 de agosto de 2018

Soy pastor, pero soy bisexual

0 comentarios





Llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír..” DHH (2 Timoteo 4:3)

Hace más de cuatro años por órdenes de Dios me retire de una congregación, no quería irme, me sentía bien en ese lugar, con las personas que interactúe todo el tiempo, antes de llegar a ese lugar fui invitado por el Apóstol  de dicha iglesia, uno de los primeros líderes de tal país que se proclamaba como apóstol, algo difícil de entender para esas congregaciones que no tienen por delante los cinco ministerios establecidos

Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, 12 a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.” (Efesios 4:11)

Serví por más de cinco años, como líder, mentor, y pastor de zonas de una de las ciudades de ese país, con el paso del tiempo Dios me fue revelando sueños, entre esas decisiones que se deben tomar sin pensarlo porque Dios te lo ha dicho, luego de ver tantos problemas dentro de una sola congregación, decidí hablar con el personal a tiempo completo de este apóstol, y me retire, sin más ni menos, yo tenía que pasar una cierta cantidad de dinero en ese ministerio para ser pastor, sino no podía, lo cual me llevo a ser una persona confrontativa y a caerle mal a este personaje, me retire y al final me di cuenta que, ese apóstol comenzó a hablar en las horas de servicio, frente a más de quinientos miembros sobre mi sexualidad.

Me pareció gracioso, y me recordé de algo que jamás se me olvidará y lo tomo como ejemplo en muchas partes donde voy a predicar o donde me junto ya sea con algún creyente que tenga dudas sobre la sexualidad de una persona, el apóstol tenia siempre en la boca la frases de “Yo prefiero que la mujer salga con hombres y encontrarla con hombres a que sea lesbiana” y así de la misma manera del hombre “prefiero que un hombre sea mujeriego a que sea gay” lo que sucede en todo esto es lo siguiente: Se olvidó que, todo lo que habla con su boca lo está declarando para bien o para mal, pero lo hizo.
Paso el tiempo y sufrí un accidente, en ese proceso me enamore de una salmista venezolana, quizá fuimos pareja por un año o menos, no recuerdo ese dato, pero lo que si me sorprendió fue que esta persona hablo con ella, el apóstol le comento quien según yo era, y le hizo creer mil cosas, destruyo no solamente una amistad, sino una relación que no estaba nada bien en ese momento, y les comparto esto porque así es como reaccionan, este tipo de personas.

Siempre he sido cuidadoso en cuanto a mi seguridad se trata, las personas nunca me verán en un banco, a menos que sea al cine o restaurante, pero al tiempo que él supo que yo estaba mal con esta persona, le hizo muy malos comentarios de mi a varias personas que conocía, entre esas personas, empresarios, contactos de trabajo, amigos, que si hoy me ven en la calle mejor bajan la cabeza, triste, pero cierto.

Pero para mi sorpresa, Dios comenzó a sacar todo a la luz, aquel que me juzgo y hablo tan mal de mí, porque gracias a Dios nunca me vio con una mujer en la calle o en mi auto, y que les hizo creer que era un líder bisexual, resulto siendo lo contrario.

Me reuní con un empresario muy cercano a él, que me encantaría mencionarlo, platicando me comento muchas cosas, entre esas les diré porque he dedicado este mensaje a esto, ya que hoy en Latinoamérica y en todo el mundo por no decir solamente eso, hay líderes, salmistas, etc. con desviaciones sexuales perversas muy peligrosas.

Él me platicaba que este apóstol, mantuvo una relación con él, entre otras cosas, perdió a la mitad de su congregación por la ambición y el dinero, lo cual lo llevo a poner un reconocido Bar de la ciudad, y aun así instalo la iglesia, sabiendo que, por otro lado tiene relaciones prohibidas, siendo ya un hombre casado, y con hijos, creo que entiendes cuando me refiero a un “BAR” las personas se fueron y otros se han perdido quizá porque nunca vieron a Dios sino al hombre, ellos también se inclinación por las drogas, el alcohol y el sexo indebido, a veces nosotros ignoramos quien nos está predicando y ministrando, pero debemos poner atención a tal cosa.

Jesús acepto a la prostituta, al ladrón, al asesino, nos aceptó y nos acepta, pero algo que si no acepta y no perdona es la blasfemia contra el Espíritu Santo, hoy debemos de reflexionar y analizar porque si bien es cierto que sino predicamos las piedras van a hablar por nosotros, pero tampoco podemos poner un brazo y con el otro hacer lo contrario.

Este seudo apóstol, se ha tomado la tarea de tomar el pulpito como un juego, sabiendo que las consecuencias son grandes, con esto no te diré que no acepte a las personas con desviación, es un problema serio, y delicado eso, pero cuando conoces la Palabra, sabes lo que Dios hará, porque “31 !!Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! (Hebreos 10:31) quizá hoy pueda parecerle permitido jugar, yo hice cosas malas en mi pasado, pero puedo decir que, AL FINAL TODO TRAE CONSECUENCIAS y a veces TENDRAS QUE PERDERLO TODO, por rebeldía, cada día me entero de cosas nuevas, y lo único que puedo decir a todo esto es que, oremos unos por otros, el enemigo es sucio, pero si jugamos con Dios sabiendo que a él nada se le escapa, tarde o temprano vamos a ver sobre nuestras vidas las consecuencias duras de cada palabra, amenaza, juicio, que establecimos contra las personas, debemos evitar juzgar a los demás simplemente porque no los vemos con un persona de su sexo opuesto, no confundamos que por la vestimenta alguien es más homosexual, pero si, oremos para que Dios nos revele por quien nos estamos dejando ministrar, aconsejar e instruir.