“Llegará el tiempo en que la gente no
escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y
buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír..”
DHH (2 Timoteo 4:3)
Hace más de cuatro años por órdenes de Dios me
retire de una congregación, no quería irme, me sentía bien en ese lugar, con
las personas que interactúe todo el tiempo, antes de llegar a ese lugar fui
invitado por el Apóstol de dicha
iglesia, uno de los primeros líderes de tal país que se proclamaba como apóstol,
algo difícil de entender para esas congregaciones que no tienen por delante los
cinco ministerios establecidos
“Él mismo constituyó a unos,
apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y
maestros, 12 a fin de
capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo
de Cristo.” (Efesios 4:11)
Serví por
más de cinco años, como líder, mentor, y pastor de zonas de una de las ciudades
de ese país, con el paso del tiempo Dios me fue revelando sueños, entre esas
decisiones que se deben tomar sin pensarlo porque Dios te lo ha dicho, luego de
ver tantos problemas dentro de una sola congregación, decidí hablar con el
personal a tiempo completo de este apóstol, y me retire, sin más ni menos, yo tenía
que pasar una cierta cantidad de dinero en ese ministerio para ser pastor, sino
no podía, lo cual me llevo a ser una persona confrontativa y a caerle mal a
este personaje, me retire y al final me di cuenta que, ese apóstol comenzó a
hablar en las horas de servicio, frente a más de quinientos miembros sobre mi
sexualidad.
Me pareció
gracioso, y me recordé de algo que jamás se me olvidará y lo tomo como ejemplo
en muchas partes donde voy a predicar o donde me junto ya sea con algún creyente
que tenga dudas sobre la sexualidad de una persona, el apóstol tenia siempre en
la boca la frases de “Yo prefiero que la mujer salga con hombres y encontrarla
con hombres a que sea lesbiana” y así de la misma manera del hombre “prefiero
que un hombre sea mujeriego a que sea gay” lo que sucede en todo esto es lo
siguiente: Se olvidó que, todo lo que habla con su boca lo está declarando para
bien o para mal, pero lo hizo.
Paso el
tiempo y sufrí un accidente, en ese proceso me enamore de una salmista
venezolana, quizá fuimos pareja por un año o menos, no recuerdo ese dato, pero
lo que si me sorprendió fue que esta persona hablo con ella, el apóstol le
comento quien según yo era, y le hizo creer mil cosas, destruyo no solamente
una amistad, sino una relación que no estaba nada bien en ese momento, y les
comparto esto porque así es como reaccionan, este tipo de personas.
Siempre he
sido cuidadoso en cuanto a mi seguridad se trata, las personas nunca me verán en
un banco, a menos que sea al cine o restaurante, pero al tiempo que él supo que
yo estaba mal con esta persona, le hizo muy malos comentarios de mi a varias
personas que conocía, entre esas personas, empresarios, contactos de trabajo,
amigos, que si hoy me ven en la calle mejor bajan la cabeza, triste, pero
cierto.
Pero para
mi sorpresa, Dios comenzó a sacar todo a la luz, aquel que me juzgo y hablo tan
mal de mí, porque gracias a Dios nunca me vio con una mujer en la calle o en mi
auto, y que les hizo creer que era un líder bisexual, resulto siendo lo contrario.
Me reuní
con un empresario muy cercano a él, que me encantaría mencionarlo, platicando
me comento muchas cosas, entre esas les diré porque he dedicado este mensaje a
esto, ya que hoy en Latinoamérica y en todo el mundo por no decir solamente
eso, hay líderes, salmistas, etc. con desviaciones sexuales perversas muy
peligrosas.
Él me platicaba que este apóstol, mantuvo una relación
con él, entre otras cosas, perdió a la mitad de su congregación por la ambición
y el dinero, lo cual lo llevo a poner un reconocido Bar de la ciudad, y aun así
instalo la iglesia, sabiendo que, por otro lado tiene relaciones prohibidas,
siendo ya un hombre casado, y con hijos, creo que entiendes cuando me refiero a
un “BAR” las personas se fueron y otros se han perdido quizá porque nunca
vieron a Dios sino al hombre, ellos también se inclinación por las drogas, el
alcohol y el sexo indebido, a veces nosotros ignoramos quien nos está
predicando y ministrando, pero debemos poner atención a tal cosa.
Jesús acepto a la prostituta, al ladrón, al
asesino, nos aceptó y nos acepta, pero algo que si no acepta y no perdona es la
blasfemia contra el Espíritu Santo, hoy debemos de reflexionar y analizar porque
si bien es cierto que sino predicamos las piedras van a hablar por nosotros,
pero tampoco podemos poner un brazo y con el otro hacer lo contrario.
Este seudo apóstol, se ha tomado la tarea de
tomar el pulpito como un juego, sabiendo que las consecuencias son grandes, con
esto no te diré que no acepte a las personas con desviación, es un problema
serio, y delicado eso, pero cuando conoces la Palabra, sabes lo que Dios hará,
porque “31 !!Horrenda cosa es
caer en manos del Dios vivo! (Hebreos 10:31) quizá hoy pueda parecerle
permitido jugar, yo hice cosas malas en mi pasado, pero puedo decir que, AL
FINAL TODO TRAE CONSECUENCIAS y a veces TENDRAS QUE PERDERLO TODO, por rebeldía,
cada día me entero de cosas nuevas, y lo único que puedo decir a todo esto es
que, oremos unos por otros, el enemigo es sucio, pero si jugamos con Dios
sabiendo que a él nada se le escapa, tarde o temprano vamos a ver sobre
nuestras vidas las consecuencias duras de cada palabra, amenaza, juicio, que
establecimos contra las personas, debemos evitar juzgar a los demás simplemente
porque no los vemos con un persona de su sexo opuesto, no confundamos que por
la vestimenta alguien es más homosexual, pero si, oremos para que Dios nos
revele por quien nos estamos dejando ministrar, aconsejar e instruir.